Carta abierta al presidente del gobierno.

Per la seva importància, ens fem ressó aquesta setmana de la declaració final del Curso sobre el futuro de la energía que el passat mes de setembre es va organitzar a Valladolid. En aquesta declaració s’adverteix al govern i a la societat espanyola sobre la gravetat de la crisi energètica i la urgència de reaccionar adequadament. Us deixem també l’enllaç als diferents materials i videos d’aquest curs.
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Declaración final Curso sobre el futuro de la energía.
Valladolid, septiembre 2012

La crisis económica que estamos viviendo hace que algunas cuestiones de gran importancia queden marginadas en los medios de comunicación. Esto está sucediendo con la crisis energética, un problema vital para toda la humanidad especialmente preocupante para un  país como el nuestro, que apenas posee recursos energéticos no renovables. Con esta carta queremos llamar la atención del gobierno y la sociedad española sobre ello, ya que creemos que no va a ser posible superar la crisis económica si no nos damos cuenta del papel que la energía tiene en nuestra sociedad y no reaccionamos adecuadamente a la crisis energética.

Entre el  17 y el 20 de septiembre tuvo lugar un curso sobre el futuro de la energía en la Escuela de Ingenierías Industriales de Valladolid. Los participantes hemos redactado la siguiente declaración, que  está siendo firmada por expertos en diferentes aspectos de la energía. Si no eres experto en el tema pero quieres adherirte puedes dejarnos tus comentarios.

Los firmantes de esta declaración somos profesionales relacionados de un modo u otro con la energía: profesores de universidad, ingenieros, científicos, economistas, etc. El objetivo de la misma es llamar la atención del gobierno y la sociedad española sobre la crisis energética que estamos viviendo, la cual, en medio de la vorágine actual, está siendo olvidada. Lo hacemos porque tenemos el firme convencimiento de que el energético es un aspecto clave de la actual crisis que vive nuestro país.

Por el desarrollo de nuestra actividad profesional sabemos bien que la energía es la base de la tecnología y es, en definitiva, el motor de toda la economía, y vemos que cada vez hay más consenso científico acerca de las previsiones de un importante descenso de la disponibilidad mundial de energía, en primer lugar de la más versátil y usada, el petróleo, a partir de esta misma década.En los datos históricos de estos últimos años se puede observar un sospechoso estancamiento en la producción de petróleo mundial, mientras su precio aumenta. Ello corrobora las predicciones de numerosos expertos que hablan del declive de todo tipo de petróleos en esta década. Es también reconocido por la propia Agencia Internacional de la Energía que el crudo barato y de fácil extracción empezó a disminuir hace seis años. Una disminución similar se espera para el resto de los combustibles: gas natural, carbón y uranio que, con gran probabilidad, habrán entrado en declive antes de 2040.

A pesar de la importancia de estos datos, las noticias sobre la crisis energética, no están en los debates parlamentarios, ni en los programas políticos*, y dada la relevancia que ello tiene para todos los ciudadanos, consideramos que este silencio es una grave falta de responsabilidad política. Sería ingenuo esperar que este declive y encarecimiento de recursos tan vitales no tuviera importantes consecuencias sobre la economía, especialmente la de aquellos países que, como el nuestro, se han acostumbrado a un alto consumo pero apenas poseen recursos energéticos no renovables. Ya se está haciendo evidente que tenemos muchas dificultades para pagar nuestra factura energética que, sólo para el petróleo, equivale al 4% de nuestro PIB, y más aún en el actual contexto de crisis económica y endeudamiento. Es más, muchos también pensamos que esta escasez energética está en la base de la inestabilidad económica mundial y creemos que no es posible solucionar la crisis económica sin solucionar primero la energética.

Cabe la posibilidad de que, ante el agotamiento de los combustibles fósiles, caigamos en la tentación de explotar recursos cada vez más inaccesibles como el gas o petróleo de esquisto por métodos de fractura hidráulica (como ya estamos viendo en nuestro país). Este tipo de extracciones no dejan de ser sino parches que no resuelven los problemas a medio plazo y ofrecen frecuentemente un remedio peor que la enfermedad, pues tienen nefastas consecuencias sobre recursos como tierras fértiles, bosques y acuíferos, que no sólo son vitales para el medio ambiente y la salud de las personas, sino también el capital que sostiene numerosas actividades económicas.

Ante este agotamiento de los combustibles fósiles sólo cabe una paulatina sustitución por energías renovables, pero conviene ´no engañarse con utopías tecnológicas, la transición no va a ser sencilla en absoluto. Los datos muestran que el declive del petróleo no va a poder ser compensado, al menos en los tiempos previstos y en los volúmenes que esta sociedad mundial está exigiendo en la actualidad. Los sustitutos tecnológicos que tenemos en estos momentos a nuestra disposición son todos ellos son muy inferiores en prestaciones y llegan demasiado tarde. En estos momentos creemos que la única forma de hacer frente de forma eficaz al pico del petróleo es mediante la adopción de audaces medidas de ahorro.

Por otra parte, es necesario continuar con el desarrollo de las energías renovables para frenar, en la medida de lo posible, el cambio climático y prepararse ante el previsible encarecimiento y declive del carbón, el gas natural y el uranio en las próximas décadas. Para ello es preciso apoyar la investigación en tecnologías de generación, acumulación y eficiencia energética y no frenar la implantación de energías renovables. Todo ello debe hacerse con importantes medidas de regulación desde las administraciones públicas ya que, como estamos viendo, las fuerzas del mercado son muy insuficientes para ello, y en muchos casos sus intereses apuntan en dirección contraria al interés general de la sociedad.

Es preciso que se lleve a cabo, además, una importante campaña de concienciación sobre este problema, ya que la ciudadanía no percibe su importancia, como consecuencia de la discreción con que aparece en los medios de comunicación y en las agendas políticas.Si no somos capaces de afrontar la crisis energética, lo que podemos fácilmente prever es el agravamiento de nuestro endeudamiento, la continuación de la crisis económica, el empobrecimiento de toda la sociedad, la obsolescencia de nuestras infraestructuras, el encarecimiento de la producción de alimentos y otros bienes de consumo, etc. todo ello agravado por las consecuencias derivadas del cambio climático.

El gobierno español debe abrir los ojos ante esta enorme realidad y darse cuenta de que urge cambiar rápida y decididamente hacia otros patrones de consumo y producción de energía. En sus manos está concienciar y movilizar masivamente a la población española o seguir silenciando problemas tan graves como los aquí expuestos.

En Valladolid a 20 de septiembre de 2012.

  • Fernando Frechoso Escudero, director de la Cátedra de Energías Renovables de la Universidad de Valladolid
  • Carlos de Castro Carranza, profesor del Departamento de Física Aplicada de la Universidad de Valladolid
  • Luis Javier Miguel González, profesor del Departamento de Ingeniería de Sistemas y Automática de la Universidad de Valladolid
  • Margarita Mediavilla Pascual, profesora del Departamento de Ingeniería de Sistemas y Automática de la Universidad de Valladolid
  • Óscar Carpintero, profesor del Departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Valladolid
  • César Chamorro Camazón, profesor del Departamento de Ingeniería Energética y Fluidomecánica de la Universidad de Valladolid
  • Eloy Velasco Gómez, profesor del Departamento de Ingeniería Energética y Fluidomecánica de la Universidad de Valladolid
  • Francisco Castrejón, Director de la Unidad de Teoría de Fusión del CIEMAT
  • Pedro Prieto Pérez, vicepresidente de la Asociación para el Estudio de los Recursos Energéticos (AEREN) y miembro de ASPO
  • Ignacio Cruz Cruz, director del Departamento eólico del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT)
  • Gorka Bueno Mendieta, profesor del Departamento de Electrónica y Telecomunicaciones de la Universidad del País Vasco
  • Gustavo Duch Guillot, ex director de Veterinarios sin Fronteras y escritor
  • Xoán Doldán García, profesor del Departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Santiago de Compostela
  • Francisco Álvarez Molina, Ex presidente de la Bolsa de París y presidente de “ETICA Family Office”
  • Daniel Gómez Cañete, Presidente de la Asociación para el Estudio de los Recursos Energéticos (AEREN) y miembro de ASPO
  • Jordi Pigem, Filósofo de la ciencia y escritor
  • Juan Martínez Magaña,  profesor del Departamento de Ingeniería Eléctrica y de la Cátedra UNESCO de Sostenibilidad de la UPC
  • Antonio García-Olivares, Científico Titular Instituto de Ciencias del Mar CSIC, Barcelona
  • Rosa Lago Aurrekoetxea, profesora en el departamento de Tecnología Electrónica de la UPV/EHU y miembro de Ekopol.
  • Joan Martinez Alier, investigador, ICTA, Universidad Autñonoma de Barcelona. jma
  • Florent Marcellesi, Coordinador de EcoPolítica
  • Jorge Riechmann, profesor titular de Filosofía Moral de la UAM  y ex-director del Observatorio de la Sostenibilidad en España.
  • Ladislao Martínez López.- Vicepresidente de ATTAC-Madrid
  • Antonio María Turiel Martínez, Científico Titular del CSIC
  • Julio Herrera Revuelta, Profesor Titular de Fundamentos del Análisis Económico. Universidad de Valladolid
  • Emilio García Ladona, Investigador del Dept de Oceanografía Física del Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC) y miembro del Oil Crash Observatory
  • Marcos Portabella Arnus, Científico del Instituto de Ciencias del Mar, CSIC, Barcelona
  • Eduardo Aguilera Fernández, doctorando en Laboratorio de historia de los agroecosistemas, Universidad Pablo de Olavide, Sevilla
  • Antonio Ruiz de Elvira, catedrático de Física Aplicada de la Universidad de Alcalá de Henares
  • Francesc Sardà Amills, Professor d’Investigació, Institut de Ciències del Mar (ICM-CSIC)
  • Roberto Bermejo, Catedrático y Profesor de Economía Sostenible de la Universidad del País Vasco (jubilado).
  • Ernest García, Profesor de Sociología y Antropología Social de la Universidad de Valencia.
  • Alejandro Nadal, Centro de Estudios Económicos, El Colegio de México.
  • Gregorio López Sanz. Profesor de Política Económica. Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Castilla-La Mancha en Albacete.
  • Fernando Moreno Bernal, Economista y Jefe de Servicio Diputación Provincial de Cádiz.
  • Ignacio Álvarez Peralta, Profesor de Economía Aplicada, Universidad de Valladolid.
  • Teresa Pérez del Río, Catedrática de Derecho del Trabajo de la UCA.
  • Amando García, Catedrático de Física Aplicada (jubilado), Universidad de Valencia.
  • David Escudero Mancebo, Profesor del Departamento de Informática de la Universidad de Valladolid.
  • Rosario Sierra de Grado, Profesora del Departamento de Producción Vegetal y Recursos Forestales, Universidad de Valladolid.
  • Jesús María Zamarreño, profesor del Departamento de Ingeniería de Sistemas y Automática, Universidad de Valladolid
  • Santiago Movilla Blanco, Doctorando en Dinámica de Sistemas, Universidad de Bergen, Noruega
  • Manuel Calvo Salazar, Socioecólogo y consultor en temas de Sostenibilidad y  profesor de Economía de la Universidad Pablo de Olavide
  • Fernando Valdepeñas Isidro, Coordinador del Centro de Sostenibilidad de Aranjuez (CSA)
  • Ángel Ballesteros, Catedrático del Departamento de Física Aplicada, Universidad de Burgos
  •  Iñaki Bárcena Hinojal,   Profesor Pleno (Catedrático en régimen Laboral) del  Departamento de Ciencia Política y de la Adminsitración dela Universidad del País Vasco-EHU
  •  Daniel López Marijuán,  geólogo y responsable del área de residuos y contaminación de Ecologistas en Acción.
  • Francisco Ramos Muñiz, Ingeniero Técnico Industrial, miembro del Área de Energía de Ecologistas en Acción
  • Antonio Clemente, miembro del Área de Energía de Ecologistas en Acción
  • Rafael Jiménez Castañeda, Coordinador del Laboratorio de Energía Solar. Escuela Superior de Ingeniería de Cádiz. España
  • Antonio Pérez Serrano, Profesor CAEU de Química Orgánica en la Universidad de Burgos
  • Carlos Taibo Arias, profesor de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid.
  • Manuel Garí Ramos, director de la Cátedra Universidad Empresa Sindicatos de la UPM
  • Daniel Albarracín, Economista y Sociólogo.

(*) Actualmente el único partido político que ha incluido el pico del petróleo
en su programa electoral del que tenemos constancia es la coalición Alternativa Galega de Esquerda.

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